Lo que hizo hoy mi jefe

domingo, 19 de diciembre de 2010
...sé que el título del artículo promete, así los que esperéis unas líneas de ataque cruel y descarnadas, no sigáis leyendo. Voy a contarlo en orden cronológico.

Ayer por la mañana llegué al restaurante a la hora habitual, las 12 del mediodía. Pacté con K. que ella, en compensación por las putadas sufridas, entrase dos horas más tarde. Así que, tras llegar me puse a mis quehaceres habituales. AL rato de estar dedicado a ello llegó otra de las jefas, y es que en este sitio, queridos lectores, hay más capitanes que soldados (malo cuando las "cabezas pensantes" son más que las manos obrantes). Dicha tipa, de quien espero escribir en unos...15 días a los sumo, preguntó, ofuscada y con indignación que "dónde coño se había metido K." Yo soy un mindundi, pero ante todo, doy la cara por aquellos que lo merecen cuando lo merecen. Así que educadamente le expliqué lo que había pasado el día anterior, y la mujerzuela se calmó.

K. entró a la hora que pactamos. Cuando le pregunté que qué tal acabó, me dijo que lo hizo a las 3.30 de la madrugada. Vaya vaya...y que, cuando lo hizo, mi otro jefe (el Jefazo) le dijo que "se tomase lo que quisiera y saliese un rato a bailar" ... ... ... ... Pocas veces quedo en estado catatónico, pero ayer me pasó. Increíble que a una persona que lleva trabajando 16 horas seguidas le digan que se tome algo y disfruta de la fiesta...que luego ella tiene que limpiar. La chica, por hastío, cansancio físico, estarhastalapolla, dijo educadamente que se iba a su casa.

Hasta aquí lo malo. ¿Lo bueno? ¿Lo que me hace no vomitar palabras desde el rencor y la indignación? Pues que hoy, a las mismas horas de ayer, liada la que se lió, mi jefe bajó de su pedestal y se dedicó a ayudar a K. en la limpieza de platos, vasos, bandejas y otras mierdas. Un tanto a favor de su humanidad. Otro cuando yo mismo vi, con mis preciosos ojitos azules cómo el tío se dedicaba a llevar copas a otro sitio para que las limpiase otro y no K. (a quien NO le corresponde, como no me corresponde hacerlo a mí). Mi jefe se portó, además, dándonos ánimos y cuidando pequeños detalles, como cubrir el suelo mojado de agua engrasada para que no nos matasemos yendo de un sitio a otro.

Eso, y haber salido antes hoy, han evitado unas palabras escritas desde la cólera...pero tranquilos, que mi diario de mozo de cocina frustrado, seguirá adelante...sólo dadme unos días más de puteamiento y veréis.

Debo aclarar, sin embargo, que no todo el monte es orégano, y el hermano de mi jefe (más capitanes que soldados, remember) le dijo que "se dejase de ayudar a la cocina" y fuese a invitar a no sé qué desgraciados a cava. Éste también será blanco de mis iras. Sólo hay que esperar.

Re-volviendo al marxismo

sábado, 18 de diciembre de 2010
En mi juventud fui el perfecto marxista-leninista. Me lei el Manifiesto a los 15 y textos de Lenin como el Qué hacer un par de años más tarde. Estaba motivado. Pero supe que esta doctrina se basaba en el dogma de que el Ser Humano es bueno y honrado. A medida que me fui haciendo adulto, fui teniendo problemas de adulto (más prácticos y realistas que la teoría marxista) y mi fe en la humanidad fue decayendo de manera estrepitosa. Hasta el día de hoy (o estos días más bien) me consideraba un tipo de centro. O todo "del centro" que uno puede ser cuando es muy progresista en material social pero muy conservador en teoría política pura (cosas de mi país...)

Estos días, sin embargo, he empezado a trabajar como mozo de cocina en un restaurante. No me avergüenzo, ni mucho menos, pues me gano mi jornal sobradamente y de manera honrada. De esto ya hablaremos en otras ocasiones, además de las vivencias que mi nuevo trabajo me depara. No me lío más, voy al grano.

No me importa trabajar como un hijo de puta y quedarme sin vida (de la social ni hablemos) lo que sí que me jode, son cosas que veo día a día, Hablaré hoy de una compañera porque, o hablo, o me voy a ponerle bombas al BBVA (por empezar con alguien vaya). No daré ningún dato que pueda identificar a mi compañera, ni hablaré de sus circunstancias personales para no dar emotividad al asunto. Hablaré sólo de hechos, no de emociones. Mi compañera es ecuatoriana, se la llamaré K, ¿ok?

K está en este restaurante desde que empezó su andadura allá por el 26 de noviembre. ¡Cáspita! casi un mes...22 días me salen de cuenta hasta hoy (no he mirado el calendario). Bien. En esos 22 días HA LIBRADO uno sólo... jodido, ¿no?. Los otros 21 ha entrado a las 12 de la mañana y ha salido a las 12 de la noche. Jornada laboral de 12 horas, ¿veis por dónde van los tiros?. Todo ese tiempo ha estado supuestamente "de prueba", y por supuesto, sin contrato. Y son 12 horas en las que apenas va al baño la muchacha. Bien. Yo empecé en este sitio hará 4 días, y en ese tiempo, he visto que el mayor terror que K tiene es a perder su trabajo. Y es que realmente lo necesita. Tenía miedo porque no tenía contrato y si la echaban, a ver cómo demuestra que ha trabajado ese tiempo allí, a ver cómo cobra lo que se la debe y... todo esto suponiendo que tenga tiempo (por las mismas circunstancias personales que omito, diré que no lo tiene); dinero (no lo tiene) y ganas para andar con demandas. Bien.

Hoy le han dado su contrato para que lo firmase, a una hora en la que, literalmente, no se puede parar, porque el trabajo se acumula de manera titánica. La chica, sin tiempo, y confiando en esa buena fe en la humanidad que yo perdí hace eones, lo ha firmado casi sin leer. No lo ha hecho, aparte de porque tenía mil tareas acumuladas, por no querer darle al jefe la impresión de que "se lo pensaría". Mal hecho, lo ha firmado. ¿Qué ha firmado, queridos lectores? Un contrato que dice que tiene una jornada laboral de 20 horas a la semana. Quicir, 4 al día. K trabaja 12 horas de lunes a jueves, en viernes, sábados y domingos, su jornada laboral se prolonga a las 16-18 horas al día. Y no exagero eh, que un menda, con su mismo puesto, ha estado hoy 14.

Se me ha caído el alma a los pies cuando la chica, cuando ha tenido tiempo, ha leído lo firmado y visto que trabaja 4 horas al día... es decir, las otras 8 se las racanean o se las meten como horas extras. Cuando lo ha visto, se ha derrumbado, literalmente, puesto a llorar y venido mil demonios a la cabeza, temiendo que esas horas no se las vayan a pagar. Eso es un problema, porque nadie trabaja 80 horas a la semana por 800 euros. Es otro problema, a la hora de cotizar a nuestra querida SS, que le pongan que su jornada es de 4; no cotiza lo mismo ni adquiere los mismos derechos que con un contrato de 40 semanales, "como debería tener". Bien.

Hoy, al irnos, al cerrar la cocina y tener que limpiar todo: pilas, vajilla, suelos...ha empezado una fiesta en el local, lo que ha supuesto una entrada masiva de copas bebidas por gentuza que no merece ni medio gramo del oxígeno que respira. Las copas que iban trayendo pertenecían a la barra: la misma que las sirve las tiene que limpiar. Pero los jefes le han dicho a K que tenía que hacerlo ella. A mí, que estoy en su mismo puesto, no me han dicho nada, no sé si porque veían que mi amada cara de asesino loco empezaba a salirme del alma. La chica, compungida por el contrato firmado y... acojonada por no dar un "disgusto" a los jefes, ha accedido a limpiarlas. 300 personas beben a un ritmo superior de lo que una persona pueda emplear en limpiar su mierda, así que K se ha quedado allí, en las mazmorras del restaurante (ahora discoteca) limpiando, por un sueldo que aún no conoce, echando unas horas que no sabe si le pagarán, ni a cuanto, y cansada tras entrar a las 12 de la mañana...
¿Hay derecho a esto?¿Acaso una persona, por ser mujer, o de otro país, tiene que tragar con eso?¿Qué pasa en la mente de su jefe, que es el mío? ¿Piensa realmente que la esclavitud formal no se abolió en España a mediados del XIX? ¿Qué demonios le pasa al mundo por la cabeza? Yo, por vivir en una localidad sin transporte a esas horas, no he podido quedarme a ayudarla, aunque lo he hecho hasta que mis compañeros casi me sacan de la cocina a ostias y tras haberme cambiado y estar incluso con la cazadora puesta para irme...Mañana yo entraré dos horas antes, para que ella pueda dormir algo más. Pero no creo que ella duerma mucho hoy; de puro cansancio y de preocupación por el contrato que ha firmado sin leer, porque... ¡no podía hacerlo, no tenía tiempo ni valor para ello!

Hoy se habrá hecho una caja que estimamos todos en unos 10.000 euros, pero K no sabe si le llegarán a mal pagar los 800 que cobre... o lo que le corresponda por esas 20 horas firmadas. Yo he visto muchos cuadros humanos en mis 26 añitos, de los cuales, los últimos 8 he dedicado a mi plena supervivencia. Hacía tiempo que no sentía tanta rabia e indignación por una persona. Ni tanta lástima ni pena tampoco.

Mientras tanto, nuestros amados gobernantes, estatales, autonómicos, municipales, se mesan las barbas y tiran trastos mediáticos. Mientras tanto, el empresario, ese ser vil y terrible, campa a sus anchas por este mundo que es el nuestro. El que era nuestro, el que hemos perdido y el que K nunca ha conocido, ni conocerá. Pensemos todos en ello, pensemos. Yo no creo que pueda dormir de pura rabia (y he currado hoy 14 horitas eh).

Adicciones

domingo, 12 de diciembre de 2010
No tengo ninguna relación con X. Me siento normal.
Tomo/Ejecuto X. Me siento bien con ello.
Tomo/Ejecuto X cada vez con mayor frecuencia, porque me siento bien con ello.
Trato de no tomar/ejecutar X. Me siento mal.
Tomo/Ejecuto X. Me siento normal, lo cual, es un alivio.
Cada vez necesito tomar/ejecutar más X para poder sentirme normal. Lo cual, es una putada.
Me he convertido en un esclavo de X. Estoy jodido.

Un coctelcito de buena mañana para bajar la resaca...

Cronología de una adicción cualquiera. X pueden ser drogas, incluyendo café, alcohol y tabaco, sexo y pornografía, jugar a las tragaperras, parejas dominantes, robar, mentir, internet, videojuegos, alimentos, ganar, golpearse la cabeza contra la pared... etcétera, se puede ser adicto a MUCHAS COSAS. Si me pusiera ya concretamente con los tipos de drogas y el sexo y sus parafilias, podría seguir un rato más.
Pero paso, por ahora. Creo que queda claro el concepto.
¿Y qué tendrá que ver, puede preguntarse el lector, que me esnife dos gramos de coca por la mañanita para sentirme persona con que me tire 8 horas al día mirando porno?
Todo es parte de lo mismo. Pinceladas "basiquísimas" (y puede que equivocadas, mi memoria no es lo que era):

Nuestra amiga, la dopamina, y nuestro gran coleguita, el núcleo accumbens, son los culpables. Todo tipo de sustancia o actividad "precursora" de adicción en un cerebro humano producirá un aumento en la producción de dopamina en dicho centro. Si aumentamos el nivel de ese neurotransmisor durante mucho tiempo, nuestro cuerpo, que es sabio, reaccionará tratando de volver a alcanzar los niveles normales a base de reducir los receptores de dopamina de nuestro cerebrito.
¿Qué ocurre entonces cuando dejamos nuestro objeto de adicción de golpe? que de repente nos vemos con unos niveles anormalmente bajos de tal sustancia, ya que tito accumbens se ha acostumbrado a la estimulación externa para currar, y... no lo toleramos.
A ello podemos unirle el que, por medio de un condicionamiento de lo más guay y básico, todo aquello que nos recuerde a la sustancia o actividad adictiva va a hacer que en ese momento nuestro cuerpo nos diga "OYE, QUE ME TIENES QUE DAR DE ESO!" y... ya la hemos liado.

Lector, querido lector, yo he sufrido en mis carnes tal castigo (no diré de qué se trataba, obviamente, no soy gilipollas). No a un nivel exagerado, ni que me acarreara un problema, pero conozco esa sensación de angustia interna en la que por atisbar un determinado estímulo mi mente sabía que no debía hacer algo y mi cuerpo me empujaba a ello.
En mi caso no llegaba a una adicción, pero aún así, me sirvió para comprender por qué en ocasiones es tan difícil dejar de hacer algo que "nos gusta", aunque sepamos que no nos conviene, o, al menos, que no es algo que racionalmente elijamos hacer.

Porque es mentira, llega un punto en que no podemos decir que nos guste, sino que lo ansiamos, lo necesitamos, lo deseamos a muerte. Seguro que gran parte de los que se pasen por aquí han sentido lo mismo alguna vez.
Por las mañanas necesito un café para estar despierto. ¿Habéis leído bien? NECESITO UN CAFÉ PARA ESTAR DESPIERTO. Menuda cagada. A mí antes de probar el café eso no me pasaba. O los fumadores que se echan su piti mientras toman ese mismo café o después de haber jodido (perdón, hecho el amor). ¿Hasta qué punto es una elección meditada? Ya lo digo yo, no lo es, lo haces, primero, porque en su momento aprendiste que en esos contextos es habitual llevar a cabo tal conducta, y segundo, porque si ahora no lo haces te poner nervioso. Nervioso, por no meterse nicotina en el cuerpo, TÓCATE LOS COJONES.

Somos seres débiles, esa es la cruenta realidad. En el mejor de los casos, ante esa sensación nos permitimos "pecar" y damos rienda suelta a nuestros más bajos instintos sabiendo que, bueno, quizá no es lo que más nos convenga, pero aún así, como generalmente somos buenos siervos de Dios, nos lo permitimos. En el peor, nos autojustificaremos a base de capas de ignorancia supina y dañina por no ser capaces de llegar a lo anterior o por querer de pura vergüenza meterlo en el rincón más profundo de nuestras pútridas y ponzoñosas almas.
Pero, en el fondo, en el más avergonzante fondo, todo se reduce a una elección que tenemos que hacer. Pasarlas putas voluntariamente, evitar todo aquello que nos recuerde a nuestro Eros-Thánatos particular una buena temporadita, apretar los dientes y el culo y... rezar para que todo pase pronto y podamos volver a levantarnos tras haber pasado una época cuadrúpeda innecesaria por un innecesario escarceo con algo que nos va a haber hecho más mal que bien.

O eso o dejarse llevar, que también es una opción. No hay que olvidarlo.

Nuevas formas de familia: poliandrias y familias lineares

jueves, 9 de diciembre de 2010

Acabo de volver de unas vacaciones. Mis fans, si es que los tengo, me habrán echado de menos, lo mismo que yo a ellos. Para calmar tal aflicción he estado leyendo compulsivamente novelas de ciencia ficción de la "edad de oro", generalmente Asimov y Heinlein, y he descubierto, no sin cierto placer, que el último está llenito de ideas que revolverían el estómago de Ana Botella.
¿Recordáis cuando dijo, acerca del matrimonio homosexual, que no se pueden sumar peras y manzanas? ¿No os pareció una soberana gilipollez?
Pues bien, dijo algo que tuvo cierto sentido, aunque no en la dirección que ella pretendía. Me parece recordar que dijo algo así como que lo siguiente va a ser legalizar un matrimonio entre padre e hija o de un menage-à-trois. Yo pensé... bueno, ¿y por qué no? ¿Por qué esta mujer tiene que legislar sobre si yo me meto en la cama con mi hija o con los dos maromos que escriben en este blog (dios no lo quiera)? La idea no es nueva. De hecho debe ser vieja como el hombre... hoy vamos a ver dos formas de relación matrimonial de las que hablamos poco a menudo. la poliandria y las familias lineares. Empezaremos por el más fácil de comprender.
Poliandria: del griego poli, varios, y andros, hombre. Más conocido es su antónimo, poliginia. Ambos son versiones de poligamia, es decir, una persona casada con varias. En este caso, por si no lo habéis adivinado ya, una mujer casada con varios hombres. ¡Toma, toma!
La poliandria es útil en los casos en los que una sociedad, por algún motivo, carece de muchas mujeres. Pongamos por caso un asentamiento de colonización, como es el caso de las novelas de Heinlein. Se me ocurren otros: un ejército, una mina, o la sociedad resultante de una guerra a muerte entre mujeres por luchas en el barro. Vale, esto último es una fantasía mía, pero creo que se entiende.
¿Problemas posibles? Más que nada, imagino que los hombres no seríamos capaces de controlar nuestros irreprimibles instintos de posesión por las mujeres, y las luchas a muerte entre hombres acabarían convirtiendo, por pura selección natural, la poliandria en una monogamia. En otras palabras, nos mataríamos entre nosotros.
¿Ventajas? Además de la obvia ventaja de la diversidad genética, la poliandria ofrece ventajas en cuanto a protección de los hijos y sustento de la familia. Además, en una sociedad con pocas mujeres, todos tocaríamos a algo, aunque fuese compartido.
Ya sabéis, como dicen en inglés... to share is to care.

Poliandria clásica

La familia linear, o matrimonio grupal, es un poco más complicado. A la vez es más sencillo: es un montón de gente casada entre sí, compartiendo la responsabilidad de los hijos del grupo. Varias mujeres acostándose con varios hombres, y cada hijo que tienen es tratado por cada hombre (y por cada mujer), como hijo propio, porque en cierta manera lo es.
El matrimonio linear es un tema fundamental en La Luna es una cruel amante, de Heinlein, uno de los libros que me he estado leyendo. Me di cuenta de que solo es posible en un mundo habitado por gente muy desinteresada y civilizada... y, bueno, para saber cómo es nuestro mundo solo tenéis que leer la primera página de cualquier periódico.
¿Problemas? Que uno no reconozca los hijos de los demás como propios. Especialmente en el caso de las mujeres: un hombre puede tener dudas sobre su paternidad, pero una mujer sabe perfectamente cuál hijo ha parido ella y cuál no. Otro problema que veo es que una pareja se quiera separar del grupo, o que a un individuo no le apetezca especialmente acostarse con algún miembro concreto del grupo. ¡Pero esas cosas se avisan antes! Si os metéis en una familia linear, no digáis que no sabíais que os teníais que acostar con ese señor con bigote.
Pero el verdadero inconveniente que le veo a esto, es que si en la sociedad actual la gente apenas es capaz de lidiar con su pareja, no están como para soportar a toda una caterva de maridos... hacen falta muchos más muebles en la cabeza.
¿Ventajas? Otra vez la diversidad genética, y la protección de los hijos. Esta forma de familia además proporciona bastante más posibilidades en la cama que el típico esquema tête-a-tête. En otras palabras, si uno se cansa de una pareja, se va con otra y siempre le queda la oportunidad de volver con la primera cuando le plazca. Todos viven mucho más tranquis.
La diferencia entre el matrimonio grupal clásico y la familia linear de Heinlein es que la familia linear va añadiendo nuevos miembros a su línea, de tal manera que el matrimonio nunca acaba porque a medida que va perdiendo a sus miembros más viejos, incorpora elementos jóvenes. Eso sí que le rechinaría a algunos.

Sinceramente, de estas dos formas de convivencia, con la que me quedaría sería con el matrimonio grupal, aunque no sé si sería capaz de llevarlo con naturalidad, al menos al principio. Aunque no me digáis que no tiene su gracia.
Eso sí, si la Botella lee esto, va a tener pesadillas el resto de su vida.

Nota: Heinlein tuvo dos matrimonios, consecutivos. Es decir, se casó y se divorció, y se volvió a casar. Asimov cuenta en su autobiografía que la primera mujer de Heinlein era progresista y liberal, y que Heinlein, que tenía poco carácter, se vio muy impregnado de toda su filosofía. Supongo que de ahí le viene todo este asunto de las familias. Sin embargo, su segunda mujer era muy conservadora. Asimov cuenta que con esta mujer le sucedió lo mismo, y se pasó al lado oscuro de la vida. Que se sepa, nunca formó parte de ninguno de las formas matrimoniales aquí descritas.

Corticos patrios

lunes, 15 de noviembre de 2010
Vaya, va a ser que estamos audiovisuales últimamente. Eso y que uno anda por Argentina, el otro liado de la leche, la otra chapando y currando y el otro... este último otro que soy yo, pues hago también como que trabajo y estudio.
Volveremos con fuerza, no lo duden. No es por falta de material, si no de tiempo... material. Dejo estos cortos como mala paja del lector de este blog, cortesía de la página Las horas perdidas. Disfruten... o no.


CINESPAÑOL



LUNA DI MIELE, LUNA DI SANGUE VII



UN NOVIO DE MIERDA



BRUTAL RELAX



EL ATAQUE DE LOS ROBOTS DE NEBULOSA-5



Y éste no es patrio, pero es que tengo que meterlo:
THE HORRIBLY SLOW MURDERER WITH THE EXTREMELY INEFFICIENT WEAPON

Openings

miércoles, 3 de noviembre de 2010
Inicio-Desarrollo-Final
Nos centraremos aquí en la primera, bueno, en parte de la primera. Me referiré más concretamente a la primeras escenas. Seamos laxos. Igual confundo "primera escena" con "títulos de crédito" o "presentación". Me da igual.
En ocasiones esta parte se convierte en fundamental para que decidamos si mantener o no nuestra atención sobre la obra elegida.
Me centraré en una serie de directores, o incluso simplemente en algún film de alguno de ellos, los cuales, por una u otra razón, considero han dado un trato especial a las primeras escenas en sus películas.
La naturaleza de esta entrada es totalmente subjetiva. Ni son las mejores introducciones, ni los mejores directores ni... lo que sea. Pero a mí me han gustado, y eso me vale.

Quentin Tarantino
Otra cosa no, pero este señor tiene unas primeras escenas acojonantes, siendo además uno de los directores fetiche de los miembros de este blog. En ellas, Tarantino, siendo fiel a su estilo, suele presentar la naturaleza de algunos de sus personajes (en ocasiones no podemos hablar de protagonistas claros), estableciendo a su vez desde el inicio un fuerte ritmo. También es común su juego con los tiempos, pudiendo la intro ser un momento del pasado (Malditos Bastardos), de un presente a desarrollar posteriormente (Pulp Fiction o Kill Bill) o, incluso, un espacio nexo entre pasado y futuro sin ser concretamente ningún punto importante posteriormente en la película (Resevoir Dogs).
Tres ejemplos (el primero recortado, qué remedio...):








Lars Von Trier
No he visualizado toda la obra de Von Trier, por lo que, para no quedar como un imbécil, me ceñiré a su última película: Antichrist. Adorado por el gafapastismo extremo, uno de los padres del movimiento Dogma, denostado por su marcada actitud misógina, y parodiado por los muchachos de La Hora Chanante/Muchachada Nui, este tío, a mi parecer, consigue en la intro de esta película el nivel de tensión adecuado para iniciar lo que luego será la montaña rusa (con mareos incluidos) que espera al pobre visor del resto de la historia. No voy a desvelar detalles, sólo diré que trata de un psicólogo que se mete a hacer terapia de inundación con su mujer y no le sale demasiado bien.
Vean (perdón por la pésima calidad del vídeo, pero como se ve una teta, youtube ha retirado el que quería poner):



Al ritmo de Lascia ch'io pianga uno salta mejor


Stanley Kubrick
Otro grande de esto, otro tipo peculiar. ¿Quién no recuerda el primer plano y la musiquilla de 2001 Odisea en el espacio, o el viaje a la perdición de ese coche en El Resplandor?, estas últimas breves pero impactantes. La Naranja Mecánica es otra de corta duración, pero que impresiona ya desde ese momento (jodidos drugos). La Chaqueta Metálica se extiende más, presentándonos a los diferentes reclutas y el peculiar ambiente en el que "se crían"; si bien podríamos incluso contar con que los primeros 40 minutos son "primera escena". En Lolita Kubrick se saca la introducción de sus santos cojones, lo cual es desvirtuar un poquito el libro de Nabokov, pero al bueno de Stanley siempre le ha importado poco lo que pudieran pensar los creadores de sus adaptaciones.
Otros dos:






Woody Allen
Y con este simpático señorete termino. A lo largo de su basta filmografía, con películas más brillantes y otras menos, ha podido verse en varias de ellas un nexo común: el monólogo. Más concreto y aislado, o formando parte de un contexto concreto, no es raro que uno de los personajes de su película, o él mismo, se suelte con una bonita parrafada en los primeros segundos del film.
También confieso que no me he visto las tropecientas películas de Woody, así que si me equivocara en esta apreciación, pues agradeceré la corrección.
Terminamos con sus correspondientes dos vídeos:






Desde luego, no los primeros minutos de una película van a ser siempre fiel reflejo de cómo va a ser ésta en su totalidad, no quiero dar a entender eso. Pero en múltiples ocasiones ha sucedido que alguien ha dejado de leer un libro, o ver una película, o seguir una serie, por sus comienzos, lo cual puede ser un tremendo error, ya que a veces simplemente pueden tardar en arrancar.
Pero vaya, que creo que los directores que he escogido, o algunas de sus obras al menos, sí consiguen enganchar al público en ocasiones desde el segundo 1 de la proyección, lo cual tiene un mérito enorme, y así he querido reconocérselo.

Es oficial: se nos ha ido la olla

miércoles, 27 de octubre de 2010
Ya sospechaba algo, pero estos últimos días, he acabado de convencerme: nos hemos vuelto gilipollas.

Si no, no acabo de explicarme cómo ha pasado esto:



Ya me pareció una chorrada en su día, que un pulpo tuviese todo ese seguimiento mediático por sus "predicciones". Yo cuando lo vi por primera vez, lo que pensé fue: "Joder!!qué rico estaría éste a la gallega". E incrédula de mí, sospechaba que todo el mundo pensaba lo mismo. Obviamente, volví a fallar. Pero ya, la que se está montando, es de escándalo. Telediarios que lo mencionan en sus titulares (el de tve, sin ir más lejos), páginas en facebook sobre su vida, predicciones y muerte, noticias a toda página de su fallecimiento...en fin, llamadme loca, pero...¡ES UN PUÑETERO PULPO! ¡se cocinan a diario miles como ese en España!

Podría entrar a enumerar la cantidad de cosas importantes que deberían sustituir a las del pulpo en las noticias, pero no quiero caer en un discurso populista y probablemente inútil para aquellos que le conceden tanta importancia al cefalópodo, pero creo que con todo lo relacionado con el fútbol, nos estamos columpiando.

Pregunta para premio: ¿Alguien sabe (sin buscarlo) el nombre de algún Premio Príncipe de Asturias, que no sea de los ganadores del Mundial?

Una fotito de nuestro héroe.


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