14 de abril

domingo, 15 de abril de 2012
Ayer fue un día extraño. Me desperté afectado por los excesos de la noche del viernes. En un estadío magistral de resaca/cansancio físico. Cuando me desperté sólo tenía claras tres cosas: dónde había dejado la bici, que estaba en el bendito día que es el sábado, y que era 14 de abril, efeméride a la que hice alusión vía Facebook.

Enciendo el ordenador y, sorprendido me topo con un notición: "El rey deberá ser operado urgentemente de la cadera tras una lesión". Que el Jefe de Estado de mi país fuese elegido a dedo por un dictador golpista que nunca fue procesado es algo normal. Spain is different. Que se haya caído haciendo tal o cuál tarea, tampoco me importa demasiado. Lo que más me alarma es lo que tal personaje estaba haciendo para caerse. 


Resulta que el tipo, que no puede dormir debido a la preocupación que le ocasiona la crisis, se fue a Botsuana, a 7000 km, a cazar elefantes, un animal que, recordemos, una especie calificada como Vulnerable por la UICN, organización encargada de gestionar la protección a la naturaleza. Por ese viaje la Casa Real pagó una cantidad que ronda entre los 10.000 y los 30.000 euros, según El Mundo. 

El matar, por diversión, es algo brutal y terrible, el hacerlo a animales inocentes e indefensos, va más allá. Cazar un elefante, animal noble como pocos y en riesgo de extinción, mucho peor, pero que el Rey de España intervenga en esas actividades con el dinero de TODOS, recuerdo, hace que el hecho en sí sobrepase lo grotesco. En los último Presupuestos Generales la asignación a la Casa Real cayó un 2%, cifra significativamente inferior a la media de recortes en diversos ministerios. 

Estoy muy harto del argumento tópico que me cuentan los rancios monárquicos sobre lo bien que hace la Monarquía representándonos a todos. Y me parece bien que un Jefe de Estado, aunque no sea electo, tenga vida privada. Pero lo que tiene que tener también es precaución, cordura y mesura y no ir a cazar elefantes a África con el dinero público de un país que tiene más de 5 millones de parados. A mi no me representa un personaje que considero contraproducente para la imagen del país y que se dedica a estos menesteres. ¿Qué hubiese pasado si no se hubiera caído y, por ende, no le tuvieran que operar? ¿Se hubiese sabido dónde y a qué fue el Rey a África? Seguramente no ya que Casa Real no informó sobre ello.

Eso que sirva a los que dicen que el Rey nos representa a todos. Me gustaría que hicieran una encuesta a nivel nacional preguntando a la gente qué piensa sobre cazar animales en peligro de extinción con dinero público. En fin.

Ayer fue el 81º aniversario de proclamación de la II República. Y el panorama es, por un lado, dantesco; la Monarquía española está encabezada por un anciano de 74 años que caza elefantes, con un yerno que ha trincado todo lo que ha podido y luego huido del país, un nieto que, emulando al abuelo, se dispara al pie, un heredero sin carisma alguno...

Por otro lado es esperanzador: poco a poco se cae el velo de la censura que ha atenazado este país en torno a la Monarquía desde hace casi cuarenta años. Los medios son cada vez más críticos y esa generación de periodistas-prensa-mamadora se va haciendo mayor y jubilándose, perdiéndose con ellos la apestosa auto censura que hemos sufrido. 

En fin, esperemos que el tiempo cambie las cosas, y que el Rey, esta noche, haya podido dormir mejor que lo que dijo, aunque sea por la anestesia general. 

1 comentarios:

Sevda Dere dijo...
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