Carta a los políticos: por qué no basta con votar y con respetar la ley

miércoles, 15 de junio de 2011
Me gustaría remitirme a los políticos y otras personalidades que han manifestado ultimamente una opinión que en principio parece muy sensata y muy razonada. Se trata de que los "indignados" o movimiento 15M cometen un grave error y casi un asalto contra la democracia al tomar las calles (ilegalmente) manifestarse frente a los parlamentos (ilegalmente) e incluso insultar e increpar (ilegalmente) a diputados, concejales, alcaldes y otra gente del mismo oficio. Concretamente tengo en la cabeza las declaraciones de José Bono de hoy, y las de Esperanza Aguirre.
Les pido, pues, que lean esta carta abierta, y a todo aquel que le interese la opinión, también razonada, de por qué no basta con votar y respetar la ley, sino que es necesaria la desobediencia civil para protestar contra un gobierno que, como ya se ha dicho, no nos representa ni hace el más mínimo esfuerzo para representarnos.

1- La democracia no es un juego limpio.
Es una idea falsa la de que todo el mundo puede llegar a ser presidente si sus ideas convencen a los votantes, y me sorprende que aún haya gente que se lo crea. Las posibilidades de que una idea buena y coherente lleguen a buen puerto son las mismas que las que tiene un cervatillo a la hora de enfrentarse contra un tigre hambriento.
Esto que digo no tiene nada de despechado ni de demagogo, es simple lógica. Para que la gente te vote, sea por la razón que sea, tiene que conocerte. Para conocerte, primero tiene que oír hablar de ti. Para eso, muy a pesar de la democracia, hace falta dinero. Mucho dinero. Muchísimo dinero. ¿O acaso toda la propaganda que nos inunda en la época de campaña se la regalan los medios a los partidos? No. Hace falta una cantidad ingente de dinero para conseguir eso. Los partidos recurren a financiación de dudoso origen privado, de grandes poderes que les apoyan a cambio de ser apoyados cuando lleguen al gobierno.
Por lo tanto, no les basta a los indignados presentarse en forma de partido, necesitan una financiación que nunca obtendrían, ya que sus ideas no van a gustar a ciertas entidades, bancos sobre todo, que financian a los partidos mayoritarios.
El mejor ejemplo posible es el acuerdo permanente de PP y PSOE sobre bloquear la dación del piso en caso de no poder pagar la hipoteca.

2- Los partidos no cumplen sus promesas y hacen cosas que no estaban en programa.
Razón fundamental para no creerse la cantinela es la de que los partidos no cumplen sus programas y una vez en el poder hacen cosas que no habían dicho que harían. ¿O acaso los funcionarios acudieron en masa a votar al PSOE sabiendo que les recortarían el sueldo? El único mecanismo por el cual el ciudadano puede votar responsablemente es el programa electoral, y si este no es cumplido a rajatabla, no tiene ningún sentido votar. ¿Se acuerdan del carril bici por el centro de Madrid? ¿De la ventanilla única? ¿Otan no? y en sentido contrario ¿De la guerra de Irak? ¿Alguien la votó? ¿De la privatización de la sanidad y la educación? No sale en el programa, así que esto no es democracia, es dictadura selectiva. Votamos a un dictador para darle cuatro años en los que puede hacer lo que le dé la gana.
Única solución contra esto: protestar en la calle.

3- Derechos inalienables.
Vamos a las urnas para decidir ciertas cosas, tales como si queremos soterrar la m-30 o dejarla como está, si queremos reformar la ley electoral o dejarla como está (ver punto 2), o tirar por la educación laica. Pero hay ciertas cosas que no se votan, porque la democracia tiene unos límites bien marcados. Por ejemplo, por mucho que el 51% de la población votara matar al 49% restante, es de cajón que eso no es democracia. De igual manera, no se pueden recortar los derechos de los trabajadores como si nada. No es una cuestión de juego democrático, ni de votar a un partido u a otro. Hay ciertos derechos que son irrenunciables, y que, independientemente del partido que gobierne, no pueden ser usurpados. Derecho al trabajo digno, a la vivienda, al bienestar, a la sanidad pública y gratuita... están más allá de la democracia electiva o de la democracia en cualquiera de sus formas.
Así que cuando un gobierno trata de quitarnos esos derechos, juntando esto a los problemas 1 y 2, solo nos queda la protesta.

Podría extenderme, pero sospecho que menos es más.
Por lo tanto, pediría a los políticos que dejen de mentir, que reconozcan nuestro derecho a la protesta y a tantas otras cosas, y que desistan en su actitud de usurpación y latrocinio.



PD: mientras escribía esto, he leído que algunos diputados catalanes han sido "zarandeados" por los indignados de Barcelona. Dicen que esta violencia "deslegitima" al movimiento. Si es así, el gobierno "democrático" está deslegitimado desde hace bastante tiempo. A la vez, 500 indignados han obstruido y evitado el desalojo de su piso de la familia de un un inmigrante en el barrio madrileño de Tetuán. Me da que pensar que seguir e increpar a un diputado que no hace nada por nosotros y se lucra con ello sea antidemocrático pero entrar en la casa de un trabajador en paro para echarle a la calle sea legal. Espero que sientan un poco en sus propias carnes de qué va el rollo de ser un trabajador en época de crisis. Es la única vía de cambio que nos han dejado.


"Bajo un gobierno que encarcela a la gente injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es la cárcel".
Henry David Thoreau, Ensayo sobre la desobediencia civil

4 comentarios:

Xeilord dijo...

Bravísimo.

Suscribo punto por punto todo lo dicho.

Otra cita que me gusta y va al pelo:

En 1802, el por entonces Presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, declaró (de una manera premonitoria) sobre las instituciones bancarias:

"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, en seguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron".

n.S. dijo...

un visionario... Jefferson estaba en la misma línea que Thoreau.

Radmains dijo...

Sí, cuando Jefferson escribe la Constitución Americana lo hace con la idea de que sea una especie de Constitución Mundial + Derechos Humanos universales. Son gente como John Adams o Benjamin Franklin los que tratan de darle la vuelta al asunto dotando al Gobierno central -dependiente de los bancos- con el poder y no a los ciudadanos, como pretendía Jefferson.

Me ha encantado la entrada, poco más se puede anhadir. Bueno, ya que estamos con citas yo tiro de Confucio:

"Donde hay justicia, no hay pobreza"

n.S. dijo...

Por ahí he leído que Jefferson trató de "colarles" una constitución de carácter anarquista. La frase que he puesto de Thoreau es la que me repito cuando veo a los antidisturbios para que no me entren ganas de salir corriendo. ¿Habremos coincidido en alguna mani-acampada-sentada?

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